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Impacto del Euribor en las hipotecas variables

El Euribor, o Euro Interbank Offered Rate, es un tipo de interés de referencia que se utiliza para calcular el coste de las hipotecas a tipo variable en Europa. Su fluctuación puede tener un impacto significativo en la economía de los hogares, ya que determina el interés que los bancos aplican a estos préstamos. En este artículo, exploraremos cómo las variaciones del Euribor afectan directamente las hipotecas variables, y qué medidas pueden tomar los prestatarios para protegerse ante posibles incrementos de este indicador.

¿Qué es el Euribor?

El Euribor es el tipo de interés al que los bancos se prestan dinero entre sí en la zona euro. Se calcula diariamente y se publica en diferentes plazos, que van desde una semana hasta 12 meses. Este tipo de interés es crucial en la economía europea, ya que influye en los préstamos, y en particular, en las hipotecas a tipo variable. Cuando el Euribor sube, los intereses que deben pagar los prestatarios también aumentan, lo que puede generar una carga financiera adicional.

Fluctuaciones del Euribor

Las fluctuaciones del Euribor son el resultado de múltiples factores, entre ellos, las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) sobre las tasas de interés, las condiciones económicas globales y la inflación. Cuando el BCE decide aumentar las tasas para controlar la inflación, el Euribor tiende a subir. Por el contrario, en momentos de crisis económica, el BCE puede bajar las tasas para estimular el crecimiento, lo que reduce el Euribor.

Impacto en las hipotecas variables

Las hipotecas a tipo variable están directamente vinculadas al Euribor. Esto significa que cuando el Euribor aumenta, el interés que los prestatarios deben pagar también se eleva, incrementando así las cuotas mensuales. Este aumento puede suponer un reto significativo para muchas familias, especialmente aquellas con un presupuesto ajustado.

Ejemplo práctico

Imaginemos una hipoteca a tipo variable de 150,000 euros a 30 años con un diferencial del 1%. Si el Euribor se encuentra en 0.5%, la cuota mensual sería aproximadamente de 600 euros. Sin embargo, si el Euribor sube al 2%, la cuota mensual podría incrementarse a más de 800 euros. Este aumento puede suponer una diferencia considerable en la planificación financiera de una familia.

Cómo protegerse del impacto del Euribor

A continuación, se presentan algunas estrategias que los prestatarios pueden considerar para protegerse de las fluctuaciones del Euribor:

1. Contratar un seguro de tipo de interés

Algunos bancos ofrecen seguros que permiten fijar un tipo de interés durante un período determinado. Esto puede proporcionar una cierta tranquilidad ante posibles aumentos del Euribor. Sin embargo, es crucial leer los términos y condiciones de estos seguros, ya que pueden incluir comisiones adicionales.

2. Refinanciar la hipoteca

Otra opción es refinanciar la hipoteca. Si las tasas de interés son más bajas que el Euribor actual, puede ser conveniente cambiar a una hipoteca a tipo fijo o buscar un nuevo préstamo con mejores condiciones. Esto puede ayudar a estabilizar los pagos mensuales y protegerse contra futuros aumentos.

3. Hacer aportes extraordinarios

Si se dispone de ahorros, hacer aportes extraordinarios a la hipoteca puede ser una buena estrategia. Reducir el capital pendiente disminuirá los intereses que se pagan en el futuro, lo que puede ser especialmente beneficioso si se anticipa que el Euribor va a seguir aumentando.

4. Mantenerse informado

Es fundamental estar al tanto de las tendencias económicas y las decisiones del BCE. Las decisiones de política monetaria pueden anticiparse en función de indicadores económicos, lo que permite a los prestatarios prepararse mejor para cualquier cambio en el Euribor.

Impacto a largo plazo de las fluctuaciones del Euribor

Los cambios en el Euribor no solo afectan a las hipotecas a corto plazo, sino que también tienen consecuencias a largo plazo. Un Euribor alto puede desincentivar a los compradores de vivienda, lo que puede afectar negativamente al mercado inmobiliario. Por otro lado, un Euribor bajo puede estimular la compra de viviendas, pero también puede generar burbujas económicas si los precios de las propiedades suben demasiado rápido.

El papel del Banco Central Europeo

El BCE juega un papel crucial en la regulación del Euribor. Sus decisiones sobre la política monetaria, como los cambios en las tasas de interés, tienen un efecto directo sobre el mercado. En tiempos de crisis, el BCE puede optar por bajar las tasas para fomentar el crédito y estimular la economía. Sin embargo, esta estrategia también puede tener efectos colaterales, como el aumento de la inflación, que a su vez puede llevar a un aumento del Euribor a largo plazo.

Consideraciones finales

En conclusión, el Euribor es un indicador clave que afecta a las hipotecas variables y, por ende, a la economía de los hogares. Las fluctuaciones en este tipo de interés pueden provocar cambios significativos en las cuotas mensuales que los prestatarios deben afrontar. Por lo tanto, es esencial que los propietarios de hipotecas a tipo variable sean proactivos y consideren diversas estrategias para protegerse de los posibles aumentos del Euribor.

Entender cómo funciona el Euribor y estar al tanto de las decisiones del BCE puede ayudar a los prestatarios a tomar decisiones informadas sobre su hipoteca. A medida que el mercado continúa evolucionando, aquellos que se preparen y se informen adecuadamente estarán mejor posicionados para navegar por las fluctuaciones del Euribor y sus implicaciones en sus finanzas personales.

Recapitulación de estrategias

Para resumir, aquí están las principales medidas que se pueden tomar para mitigar el impacto del Euribor en las hipotecas variables:

  • Contratar un seguro de tipo de interés.
  • Refinanciar la hipoteca.
  • Realizar aportes extraordinarios.
  • Mantenerse informado sobre el mercado y las decisiones del BCE.

La gestión adecuada de una hipoteca a tipo variable puede marcar una gran diferencia en la estabilidad financiera de una familia. Por lo tanto, es crucial estar preparado y actuar con inteligencia ante las fluctuaciones del Euribor.

Euríbor en Alza: Impacto en Tu Hipoteca y Consejos para Navegar la Tormenta Financiera

Euríbor en Alza: Impacto en Tu Hipoteca y Consejos para Navegar la Tormenta Financiera

El 24 de enero de 2025, el euríbor sigue mostrando una tendencia al alza, lo que ha generado inquietud entre los titulares de hipotecas y aquellos que planean acceder a un préstamo. El euríbor, o Euro Interbank Offered Rate, es el tipo de interés al que las entidades financieras se prestan dinero entre sí en la eurozona. Este indicador influye directamente en las hipotecas a tipo variable, afectando la cuota mensual que deben pagar los prestatarios.

¿Qué es el Euríbor y por qué es importante?

El euríbor se calcula a partir de las tasas de interés que las entidades bancarias europeas se aplican entre sí. Este tipo refleja la salud económica de la eurozona y es un referente clave para determinar los intereses de los préstamos hipotecarios. Cuando el euríbor sube, los intereses de las hipotecas a tipo variable también aumentan, lo que puede encarecer considerablemente la cuota mensual a pagar.

El impacto del aumento del euríbor en las hipotecas

Con el euríbor en aumento, los propietarios de hipotecas a tipo variable están viendo cómo sus cuotas mensuales crecen. Esto puede ser una carga financiera significativa, especialmente para aquellos que ya están lidiando con otras obligaciones económicas. El aumento en la cuota puede llevar a muchos a replantear su situación financiera y buscar alternativas.

Comparativa de cuotas: antes y después del aumento del euríbor

Para entender mejor cómo el aumento del euríbor afecta a las hipotecas, consideremos un ejemplo práctico. Imaginemos una hipoteca de 150,000 euros a 30 años con un interés variable que se calcula en función del euríbor más un diferencial del 1%. Si el euríbor se encuentra en el 2%, la cuota mensual sería aproximadamente de 600 euros. Sin embargo, si el euríbor sube al 4%, la cuota mensual podría alcanzar los 750 euros, lo que representa un aumento significativo en los gastos mensuales.

Consejos para afrontar el aumento del euríbor

Ante el aumento del euríbor, es fundamental que los propietarios de hipotecas tomen medidas para mitigar el impacto en sus finanzas. Aquí algunos consejos:

  • Revisar el contrato hipotecario: Es importante entender las cláusulas relacionadas con el euríbor y cómo se aplican en la práctica.
  • Considerar la posibilidad de cambiar a un tipo fijo: Si el euríbor sigue en alza, podría ser una buena opción cambiar a un tipo de interés fijo para garantizar una cuota estable.
  • Refinanciar la hipoteca: Hablar con el banco sobre la posibilidad de renegociar las condiciones de la hipoteca puede ser beneficioso.
  • Hacer un presupuesto más estricto: Ajustar el presupuesto familiar para acomodar los nuevos pagos es esencial.
El futuro del euríbor y sus implicaciones

La tendencia actual del euríbor genera incertidumbre sobre cómo evolucionará en los próximos meses y años. Los analistas sugieren que factores como la política monetaria del Banco Central Europeo, la inflación y el crecimiento económico de la eurozona jugarán un papel crucial en la dirección del euríbor. Mantenerse informado sobre estas variables es clave para anticipar cambios en las cuotas hipotecarias.

Conclusión

El aumento del euríbor es un tema que afecta a muchos hogares en España y en toda la eurozona. Comprender cómo funciona este indicador y cómo impacta en las hipotecas es esencial para gestionar adecuadamente las finanzas personales. Al tomar medidas proactivas y considerar alternativas, los propietarios de hipotecas pueden navegar mejor por este panorama financiero desafiante.

Recuerda que siempre es recomendable consultar con un asesor financiero antes de tomar decisiones importantes relacionadas con tu hipoteca.

En resumen, el euríbor puede ser un enemigo temido, pero con la información adecuada y un enfoque estratégico, puedes convertirlo en un aliado en tu viaje financiero.

El Euríbor podría estancarse en torno al -0,30%

Tras la gran caída, ahora nos toca un ‘looping’

El Banco Central Europeo (BCE) ha vuelto a intervenir para salvar a la banca de que tengamos más hipotecas gratis. Se ha sacado de la manga otra vez la compra de deuda a países de la Unión Europea para frenar la caída del Euríbor sin control.

Como despidió julio en el -0,283% y agosto en el -0,356%, se esperaba que en septiembre no estuviera por debajo del -0,40%. Sin embargo, la intervención del BCE ha hecho que el Euríbor se pare, llevando una media mensual del 0,35%. Que está muy bien, pero no por debajo como se esperaba.

Para nosotros es una pena… Al menos no nos subirán las hipotecas porque, si te toca revisión revisión anual o semestral con este Euríbor, notarás que tu cuota baja porque hace 6 meses y 1 año estaba más alto. Este ahorro será más grande que el de las últimas revisiones, pero tampoco muy grande. Se calcula que una media de 9 euros para las revisiones anuales y de 8 euros para las semestrales.

Lo que sí ocurrirá es que muchas de vuestras hipotecas entrarán en el terreno de lo gratis. Me explico: si tu diferencial es igual o inferior al 0,35%, al sumarle un Euríbor negativo con el mismo número, el interés da cero, con lo que sólo estás devolviendo el dinero que el banco te prestó, sin pagar intereses. Por eso es como si te hubieran hecho un préstamo gratuito.

Esto ya estaba pasando, aunque mucho menos, desde que el Euríbor alcanzó el -0,17% porque el diferencial más bajo que se concedió antes de la crisis anterior fue del 0,17%, en la Hipoteca Rompedora del Deutsche Bank. Cuanto más baja el Euríbor mayor cantidad de hipotecas entran en esta dinámica, por no hablar de las que dan como resultado un tipo de interés negativo, o sea que la suma del Euríbor y el diferencial es una cifra bajo cero.

En ese caso, aplicando estrictamente las reglas, el banco tendría que pagarte intereses, pero no quieren perder más pasta y tener que pagar por prestar un servicio (dejarte dinero), por lo que algunos llevan más de 3 años incluyendo la cláusula cero por la cual se niegan o bien a restar el Euríbor del diferencial o a pagarte dinero si esa cifra resulta negativa.

El BCE, de momento, no ha bajado los tipos de interés, pero si la cosa sigue así de mal no sería raro que los bajara como medida in extremis para evitar que la recesión (palabra fina y técnica para decir que no se crece y hay crisis) haga más pupa de la que ya está haciendo.

¿Por qué hay recesión? La economía europea no se recupera, ni al ritmo deseado ni a ninguno en concreto. Más bien está parada o, en algunos países, retrocediendo de nuevo. No son pocos quienes ya vaticinan una nueva crisis, o más bien una continuación de la anterior tras un periodo más o menos tranquilo (2014-2019) en el que la economía no se ha recuperado lo suficiente y está tan débil que no hlogrado tirar para arriba del Euríbor.

Este índice, que se pensaba que en la pasada primavera empezaría a remontar llegando a cero, finalmente bajó hasta los mínimos actuales, una cifra no sólo nunca vista sino totalmente inesperada y que no sabemos si llegará al -0,50% que se pensaba que alcanzaría la próxima primavera (como muy tarde).

Todo esto también ha llevado a la banca a retomar una guerra agresiva lanzando nuevas ofertas y marcando nuevos récords de precio para las nuevas hipotecas a tipo fijo. Por eso es de esperar que el Euríbor esté bajo mucho tiempo más. Cuando la banca pelea por captar hipotecas bajando el tipo fijo es que se prevé un Euríbor bajísimo durante muuuucho más tiempo. ¿Quizá toda la próxima década?

Se acabaron las bajadas en la cuota… ¡Este año suben todas!

Sube, sube, sube… despacio pero sin parar

Al Euríbor, que todavía está en negativo, le queda ya poco para dejar de estarlo. Si tenías una hipoteca variable ligada al Euríbor, sin cláusula suelo ni otras historias que te impidieran la bajada de la cuota cada vez que el Euríbor caía, te habrás pasado años ahorrando dinero con cada revisión de la cuota.

Pero los años dorados de las hipotecas súper baratas llegan a su fin. Desde que en febrero de 2016, hace ya casi 3 años, el Euríbor alcanzara la cota histórica del -0,008%, ha traído muchas alegrías al bolsillo, aunque ya fuera cosa de solamente ahorrarse 60 euros al año a razón de 5 euros al mes, muchas veces menos… Por poco que fuera, estaba mejor en casa que para el banco.

Tras años escuchando el mantra de que el Euríbor iba a subir -como si viniera el lobo- y después de 7 meses estancado en torno al -0,190%, por fin el verano pasado la profecía se hizo realidad y el indicador más usado en las hipotecas españolas empezó a subir como se esperaba: sin prisa pero sin pausa.

Las primeras revisiones anuales que se hicieron con el Euríbor en junio, julio y agosto no notaron la diferencia, porque a pesar de estar subiendo, se quedaba por debajo de lo que había estado el año anterior. Otra cosa fueron las revisiones semestrales, que desde el primer momento vieron que la hipoteca les subía un poquito.

El mismo poquito que hemos estado años viendo cómo nos bajaba. O sea que las subidas que el Euríbor va a producir en las hipotecas en 2019 no son ni mucho menos alarmantes. Son ligeras, mínimas, muy bajas, incluso menores que el ahorro que experimentábamos en los últimos años. Desde septiembre pasado las hipotecas con revisión anual se están encareciendo una media que oscila entre los 11 céntimos de septiembre y los 3,65 euros que subió este mes de enero.

Es poco, poquiiiiiiiisimo… Hablamos de como mucho una media de 45 euros al año, que sin embargo no debemos perder de vista porque supone el principio de la subida definitiva de las hipotecas después de 3 años de bajada de precio constantes.

El Euríbor, que se espera que despida enero en torno al -0,118%, no parará de crecer en todo este año. Si sigue con el ritmo de crecimiento actual, todo apunta a que se colocará en positivo probablemente antes de que llegue el verano.

Así que no hay que asustarse, pero sí tener en cuenta que los tiempos de ahorro máximo en la hipoteca han terminado: esos mínimos históricos ya son Historia. Ahora todo será subir, subir, subir… Aunque lentamente, se acabó lo de bajar el precio de la cuota.

Cuánto suba y si el ritmo de crecimiento se va a acelerar dependerá de qué haga el Banco Central Europeo (BCE) con los tipos de interés, que todo parece indicar que aumentarán a finales de este año al 0,25% desde el mínimo histórico del 0% en el que se mantienen desde poco después que el Euríbor entrara en negativo.

Esa subidita sí podría acelerar el encarecimiento de las cuotas, pero todo está aún por ver, ya que la recuperación de la economía no termina de ser tan sólida como se esperaba y mientras esté Mario Draghi como presidente -termina en diciembre el mandato-, los tipos de interés no se moverán del 0%.

¿Hipoteca a tipo fijo o variable aunque suba el Euríbor?

¿Qué hago?

El Euríbor ha subido en junio desde el -0,188% hasta el -0,181%. Como es el mayor aumento y el movimiento más grande desde que en noviembre entró en coma, ya saltan las voces de alarma para recordarnos que va a subir definitivamente, que es un gran momento de pillar una hipoteca fija antes de que suba del todo o incluso antes de que se ponga tan alto que llegue otra vez al temido máximo histórico del 5,393% del que justo ahora se cumplen 10 años.

¿Pero qué hay de verdad en todo esto? ¿Hay que pillar una hipoteca fija sí o sí, o también podría interesarme una variable? Como es lógico, la banca está empeñada en que contratemos lo más caro posible al mayor tiempo posible, porque es lo que le asegura ganar más dinero durante más tiempo.

Partiendo de esa base, que nos digan en Bankinter que ahora hay que contratar un préstamo fijo porque su departamento de análisis pronostica que el Euríbor subirá en 2019 es mucho decir. Y hay mucho más de interés por su parte y para su beneficio que para el nuestro.

Bankinter es un oportunista que, aprovechando que el Euríbor acaba de subir más que en los últimos 7 meses, rebaja la hipoteca fija al 1,99% a 20 años y por otro lado publica unos análisis que aseguran una subida inminente del Euríbor.

Análisis de este tipo se publican siempre, pero por lo menos en los últimos 2 años no han dado pie con bola, ya que se lleva diciendo desde 2016 que el Euríbor va a subir pero luego nunca lo hace. No hay que hacer caso de los análisis que publican los bancos sólo por su propio interés, sino leer los movimientos del Banco Central Europeo, que en este blog comentamos a menudo, poner los análisis bancarios en cuarentena y analizar por nuestra cuenta el panorama.

¿Para qué va a querer un banco compartir una información super valiosa para él si lo que quiere es sacarnos el dinero para ganar lo máximo posible? Si de verdad va a subir el Euríbor y la cosa se nos fuera a poner fea, como la banca gana dinero de verdad es con las hipotecas variables, que suman un diferencial al Euríbor, no con las hipotecas fijas que siempre tienen la misma cuota y que las han puesto de moda hace poco más de dos años para ganar más ahora que se gana poco con el tipo variable por el Euríbor bajo.

Ahora mismo para un banco es muchísimo más rentable una hipoteca que te obliga a pagar un 1,99% de intereses antes que una a Euríbor + 0,89%, estando el Euríbor por debajo de cero y quedándose el interés en menos del 0,80%.

El Euríbor subirá, qué duda cabe, pero ni tan rápido ni tan alto como a la banca le gustaría, ni por supuesto para justificar que te ates a un interés más alto del que pagarías si para hipotecas a como máximo 20 años apuestas por el variable.

El Euríbor despide junio con una subida al -0,181% dejando muy parecidas las cuotas

¿Echará a volar o se quedará ahí?

El Euríbor acaba de despedir junio en el -0,181%, un valor todavía muy bajo pero que lo saca del letargo en el que llevaba desde noviembre, cuando empezó una línea recta que acaba de romper para empezar a subir un poco.

Si te toca revisión anual con este Euríbor, la hipoteca te bajará apenas una media de un euro, ahorrándote 12 al año. Si te toca revisión semestral la cuota apenas te subirá un euro de media, lo que serán en total 6 euros más en los próximos 6 meses.

¿Esta pequeña subida desde el -0,188% de mayo significa que el Euríbor va a empezar a subir y no va a parar? Según el informe de Bankinter sí. Esta entidad cree que terminará el año en el -0,17% para situarse entre el 0,1% y el 0,2% en 2019, llegando al 0,40% – 0,50% en 2020, o sea igual que en 2014.

Pero no hay que alarmarse, sólo es una previsión y además muy optimista para la banca, que en los últimos años se ha equivocado de lo lindo, pronosticando desde hace casi dos una subida del Euríbor que, afortunadamente, no llega.

Tienen que pasar al menos 4 meses para que podamos decir que el Euríbor está en una tendencia determinada, en este caso de subida. Ahora está en el -0,181%, pero quién sabe si en agosto cerrará un poco por encima o un poco por debajo. ¿Y en septiembre? Habrá que ver. ¡¡Os lo contaremos!!

Lo que parece seguro es que por lo menos hasta diciembre no habrá ningún cambio brusco. Porque es hasta cuando el Banco Central Europeo (BCE) se ha comprometido a comprar deuda de los países de la zona euro. Que iba a terminar en septiembre y en junio dijo que lo alargaría hasta diciembre, pero reduciendo lo que se iba a gastar a la mitad, explica que el Euríbor haya subido, pero haya sido muy poco.

El mismo BCE, del que depende el precio al que los bancos compran el dinero, lo mantiene en el 0%. Es lo que se llaman los tipos de interés, que llevan así desde marzo de 2016, justo un mes después de que el Euríbor se plantara en negativo por primera vez. El BCE ha dicho que su intención es no subir esta cifra hasta por lo menos dentro de un año, lo que nos hace esperar que, si el Euríbor siguiera subiendo, sea de forma suave y no entre aún en positivo ni alcance cero.

Como de lo que haga el BCE depende en gran medida el Euríbor, no se espera que vaya a sufrir grandes cambios por lo menos hasta 2020, ya que el actual presidente de este Banco Central Europeo, Mario Draghi, es un tipo conservador que quiere aupar la economía europea a base de forzar a la banca a que nos preste el dinero a un interés lo más bajo posible.

Este hombre dejará la presidencia a finales de 2019. Su sucesor se muere de ganas de subir los tipos de interés del 0% al 0,25%, con lo que también aumentará definitivamente el Euríbor.

Las cuotas hipotecarias seguirán bajas un año y medio más

Recordando la canción de Alaska: es un como un ordenador personal… ¡Es la bola de cristal!

¿Que cómo lo sé? No hay más leer e interpretar los movimientos del Banco Central Europeo (BCE). De este organismo, donde se acaba de estrenar como vicepresidente el antepenúltimo ministro de Economía, Luis de Guindos, depende en gran medida lo que paguemos de hipoteca ahora, mañana y pasado.

Las cuotas están bajas porque el Euríbor está viviendo una etapa dorada para los clientes, estancado en torno al -0,190%. Esto nos proporciona tantas alegrías a los hipotecados como quebraderos de cabeza a los bancos, porque tienen que tirar de ingenio para seguir sacando de algún lado el dinero que no ganan con los diferenciales de la crisis unidos a este indicador históricamente bajo.

Precisamente está estancado desde noviembre porque el BCE redujo en enero a la mitad la compra de deuda de los países de la zona euro, pasando de 60.000 a 30.000 millones mensuales, y como ya se sabía que iba a pasar el Euríbor se adelantó dos meses a que ocurriera.

Aunque este indicador se calcula con las cifras que dan los bancos, éstas dependen en gran medida de qué hace el BCE, porque los bancos actúan según lo que creen o prevén que va a ocurrir. Y eso depende muchísimo de lo que el BCE haga o diga que va a hacer.

La semana pasada dijo varias de las cosas que hará, así que ya podemos deducir los derroteros del Euríbor en el próximo año y medio. De un lado estará estancado en torno a esta cifra mínima por lo menos hasta septiembre, que es mínimo hasta cuando el BCE dijo que compraría deuda. La duda era si continuaba o iba a parar…

Lo nuevo es que seguirá comprándola pero reduciendo la cifra otra vez a la mitad, pasando de 30.000 a 15.000 millones de euros hasta diciembre. A tenor de cómo se ha comportado hasta ahora hace pensar que el Euríbor seguirá estancado o subirá un poquito a finales de año, empezando a crecer definitivamente en 2019.

Como los tipos de interés, que también dependen del BCE, continuarán en el 0% al menos hasta dentro de un año, parece ser que la subida del Euríbor tampoco será brusca ni muy pronunciada y que empezará a crecer de forma más notable cuando los tipos de interés aumenten desde el histórico 0% en el que llevan desde marzo de 2016.

Pero hay que tener otro dato en cuenta: el BCE dijo que subiría los tipos cuando la inflación (subida de precios) en la zona euro llegara al 2%. Está a punto de hacerlo porque la última cifra ha sido del 1,9% y, sin embargo, los tipos se quedarán al menos un año más sin subir.

Es porque Mario Draghi, el presidente del BCE, es un hombre de pocos cambios bruscos al que sobre todo le importa que la economía crezca durante un tiempo largo antes de tocar nada. Como su mandato termina a finales de 2019 y quien le va a sustituir ya ha dicho que sí quiere subir los tipos de interés, es de esperar que el Euríbor suba más y quizá ya no pare cuando el nuevo presidente asuma el mando, o sea ya para 2020. Traducción rápida: ¡¡Nos queda al menos año y medio de cuotas bajitas y baratas!! Disfrutemos mientras podamos y ahorremos para el futuro.

El Euríbor cierra mayo estancado en el -0,188%

La cosa sigue muuuuy en calma…

Confirmado que el Euríbor está estancado. En lo que va de año no se ha movido entre el -0,188% y el -0,192% en las cotizaciones diarias y en una franja mucho más estrecha en los cierres mensuales.

El Euríbor, que acaba de cerrar mayo en el -0,188%, sólo un poquito por encima que en abril, lleva desde noviembre despidiendo los meses entre el -0,189% y el -0,191%, lo que hace que la progresión sea lineal por primera vez en más de 10 años.

Esto explica por qué quienes revisen la cuota semestral de su hipoteca con el Euríbor de mayo encontrarán con que de media sólo sube 1 € al mes. Es porque el Euríbor en noviembre del año pasado cerró exactamente en el -0,189%, casi la misma cifra que ahora en mayo.

En cambio, quienes revisen su hipoteca de manera anual notarán una pequeñísima rebaja media de 1 € (12 al año), la más raquítica hasta ahora. Sucede así por el estancamiento que sufre, lejos de la progresión alegre de bajada que traía hasta hace medio año.

El estancamiento del Euríbor significa que la banca está muy conservadora esperando a ver qué hace el Banco Central Europeo (BCE) a partir de septiembre, cuando termina el programa de compra de deuda de países de la zona euro. Si acaba, como está previsto, el Euríbor empezará a subir muuuy lentamente. Si lo prolonga, como ya se rumorea que puede ocurrir, lo más probable es que el Euríbor siga estancado en esta frontera del -0,20% hasta que el BCE acabe con este programa, llamado QE, o suba los tipos de interés.

Los tipos de interés son el precio del dinero, o sea el interés que cobra el BCE por prestarles. De él depende el Euríbor, que es lo que se cobra la banca por prestarse entre sí (bueno, lo que dicen los bancos que se cobrarían… Es especulación, no cifras reales). Y lo que se presta la banca depende de a cuánto consigue comprar dinero en el BCE.

Ahora mismo el BCE les cobra un 0,40% por guardarles el dinero, porque quiere que fluya, no que lo guarden. Mientras eso no cambie y el precio del dinero siga en el 0%, es poco probable que suba el Euríbor. Para la banca es una pesadilla porque les hace ganar menos dinero, especialmente con las hipotecas de hace 15 años, que tienen diferenciales por debajo del 0,50%. En cambio, para los clientes es una bendición que les regala las cuotas más baratas de su vida, algunas a cero interés en el caso de los diferenciales iguales o inferiores al 0,19%.

La previsión es que lo que queda de año siga estancado o suba ligerísimamente. En 2019 se espera que puead volver a positivo, aunque seguro que la previsión se retrasa nuevamente, como lleva pasando un par de años. Igual que se cree que en 2020-2021 volverá a positivo, en torno al 0,20-0,50%, pero está por ver. Ahora se dice que el Euríbor estará en el 1,5% durante las próximas décadas… Y los bancos lo saben, por eso se empeñan tanto en el tipo fijo.

Dependerá de si la economía crece como mínimo al 2%. Mientras no sea así el BCE dejará los tipos de interés en el 0% y los hipotecados seguiremos tan felices y contentos con cuotas mínimas que podrían estabilizarse si la economía sigue tan estancada como el Euríbor.

Un Euríbor casi inmóvil vuelve a traer ahorro a las hipotecas

El Euríbor sigue estancado

El Euríbor vuelve a dar otra alegría a los hipotecados, cerrando abril en el -0,190%, sólo un pelín por encima de febrero y marzo, que despidió en el -0,191%.

Como, a pesar de subir una miajita, está más bajo que hace 6 meses y un año, todas las hipotecas que se revisen con él tendrán cuotas más bajas a partir de ahora.

No mucho más, tampoco hay que emocionarse, pero sí que los recibos con revisión anual tendrán una bajada media de 4 euros (48 € hasta la próxima revisión) y a quienes les toque semestral obtendrán un ahorro mínimo medio de 1 euro al mes (6 euros en los próximos 6 meses).

Esto confirma que el Euríbor está estancado en torno al -0,190%, cifra alrededor de la que se espera que pase los próximos meses, con poquísimo movimiento. Que haya cerrado así y que en mayo o junio cerrara un poquitito por encima no significa que vaya a subir. Para confirmar una tendencia así debemos ver que lo hace, y de forma algo más significativa, durante por lo menos 4 meses.

Es que al Euríbor ya le queda poco margen de bajada, sobre todo hasta ver qué hace el Banco Central Europeo (BCE) con los tipos de interés, que se espera que no suban hasta 2019 o 2020 como mínimo y que actualmente están en el 0%.

Los tipos de interés es el precio del dinero que los bancos compran al BCE, por eso de ello depende qué interés al final nos cobran por prestarnos en hipotecas y otros productos ese dinero que compran en Europa o que se compran unos a otros, y que es de donde se calcula el Euríbor.

Qué pase con el índice también dependerá de si el BCE continúa comprando o no deuda a países de la zona euro, algo que hará como mínimo hasta septiembre. Desde que en enero redujo estas compras a la mitad, el Euríbor se ha paralizado en torno al -0,190%. Por eso habrá que ver si en septiembre decide ampliar la compra, reducirla, mantenerla… Lo más probable es que la prolongue por lo menos 6 meses más, ya que no obtiene los resultados que quiere y que son ver crecer la economía europea al menos al 2%.

El Euríbor lleva en negativo desde 2016 dándonos una alegría tras otra. Ahora pagamos las cuotsa más bajas que nunca tendremos. En algunos casos ya ni se pagan intereses, sólo capital, porque los diferenciales del 0,18% quedan anulados con un Euríbor en el -0,19%.

Seguiremos con cuotas mínimas durante un par de años más por lo menos, pero conviene que vayamos ahorrando ahora que pagamos poquísimo, para que cuando la hipoteca suba no nos veamos tan agobiados.

El Euríbor repite mínimo histórico y vuelve a abaratar las hipotecas

Parece que por fin ha tocado fondo y queda anclado donde el mes anterior

El Euríbor parece que ha tocado fondo, aunque aún deberemos esperar 3 o 4 meses más para confirmar si es algo pasajero o una tendencia.

El indicador más usado en las hipotecas españolas ha vuelto a cerrar marzo en el mismo mínimo histórico que marcó en febrero: el -0,191%, que supone un nuevo -aunque pequeño- ahorro a las hipotecas que se revisen con él.

Si te toca revisión anual podrás ahorrar una media de 4,5 euros, que te supondrán 54 euros en total. Si la revisión es semestral, la bajada es menor porque el Euríbor estaba más bajo hace 6 meses que hace un año, y sólo ahorrarás un euro al mes, o sea 6 euros hasta la próxima revisión.

El Euríbor se ha quedado muy quieto en marzo, cotizando todos los días -excepto cuatro- en el -0,191%, por lo que la media era fácil de prever. Apenas se ha movido este mes entre el -0,190% y el 0,192%. ¿Pero por qué? ¿Ha dejado ya de bajar? Todo dependerá de lo que haga el Banco Central Europeo (BCE).

En enero, tal y como había anunciado este organismo, su compra de deuda a los países de la zona euro se redujo a la mitad, lo que ha hecho que el Euríbor detenga sus bajadas y se quede más o menos en las mismas cifras (enero, -0,189%; febrero y marzo, -0,191%).

La compra de deuda se mantendrá igual hasta septiembre, cuando el BCE dirá si la prolonga o no. Lleva en marcha desde hace tres años (marzo de 2015) y puede que no pare hasta que la inflación llegue al 2%, gran objetivo del BCE y motivo por el cual tampoco sube los tipos de interés, que llevan justo dos años en el mínimo histórico del 0%.

Los tipos de interés son el precio al que se presta el dinero y el Euríbor solía estar entre el 0,3 y el 0,5 por encima, pero con la compra de deuda lleva desde febrero de 2016 en terreno negativo.

El BCE ha dejado entrever que podría seguir comprando deuda de los países de la zona euro más allá de septiembre y que, por lo menos hasta dentro de un año (primavera-verano de 2019) no subirá los tipos de interés. Eso significa que el Euríbor estará en negativo y con poco movimiento durante que lo que queda de este año y parte del siguiente.

Como tampoco se espera que la inflación (crecimiento de los precios) suba al 2% hasta por lo menos 2021, pues  se prevé el 1,7% en 2020, es posible que tanto los tipos de interés como el Euríbor se queden muy bajos, quizá en negativo, durante todo este tiempo.

Esto explica por qué la banca sigue insistiendo, cada vez más, en las hipotecas a tipo fijo, que les aseguran unas ganancias que el Euríbor en negativo no les da. La última tendencia este año es que también son los clientes ya quienen las demandan, ante el miedo de una subida de tipos de interés que parece que nunca llega.

Se lleva anunciando año y medio, pero las previsiones de subida del Euríbor continuamente se  retrasan, con lo que podemos esperar por lo menos 2 años más de cuotas muy baratas, las más bajas que nunca pagaremos.