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El Euríbor, un paripé rentable

El Euríbor y nuestras hipotecas, marionetas en manos de los bancos

El Euríbor y nuestras hipotecas, marionetas en manos de los bancos

Tras el escándalo de que algunos bancos se hayan inventado las cifras que daban para calcular el Euríbor, por ejemplo el Barclays Bank, las autoridades europeas se han puesto firmes.

Están dispuestas a mandar a la cárcel a los banqueros que falseen información sobre los intereses que se cobran o cobrarían con otros bancos, base sobre la cual se calcula diariamente el Euríbor.

Pero el tema está yendo más lejos. Si el Euríbor es un auténtico paripé y además está muy bajo y eso nos beneficia a los hipotecados, pero perjudica a los bancos porque hace que ganen menos intereses, ¿por qué puñetas sigue existiendo?

Ni el IRS ni otros tipos de interés han ganado terreno a este tradicional indicador que se usa desde que se creó el euro.

La respuesta es simple: interesa mantenerlo para dar una falsa sensación de estabilidad económica, para que el mundo construido en torno a él no se derrumbe.

En la economía todo está interrelacionado como en una labor de punto de cruz y si el Euríbor desaparece o se sospecha que es una farsa, aunque lo sea, podemos tardar más en salir de la crisis que el Coyote en alcanzar al Correcaminos.

Con tanto alboroto, más de un banco y más de dos se han borrado del mapa, dejando de dar cifras para que se calcule el Euríbor. Esta deserción provoca mucha desconfianza en dicho indicador y por eso el Banco de España ha llamado al orden a las entidades españolas más gordas: Banco Popular, Banco Sabadell, Bankia, Santander, Caixabank y BBVA.

Les ha pedido que bajo ningún concepto abandonen el Euríbor y que sigan ofreciendo hipotecas ligadas a él. ¡Qué más da que la casa se esté quemando! Mientras que no salga el humo…

A los hipotecados nos afecta qué pase con el Euríbor y mucho, porque de ello depende cuánto vamos a pagar de cuota si es que tenemos este indicador y no contamos con cláusula suelo. Igual que nos afecta si al final los bancos hicieran lo que quieren, que es salirse de este teatrillo llamado Euríbor para constituir un nuevo indicador, más fiable e independiente.

De aquí viene también que las hipotecas estén ahora taaaan caras. Si no les dejan jugar con otra baraja, pues cambian las cartas que tienen, es decir, si el Euríbor está más bajo que la tasa de natalidad del Vaticano, lo arreglan disparando los diferenciales.

Tanto los que manejan los hilos como los bancos son unos pájaros de cuidado y están dispuestos a hacer lo que haga falta para que parezca que todo va bien, aunque no lo sea. Menos mal que por el momento, y por una vez, esto nos beneficia.

Hipotecas en 2013: Euríbor en mínimos, diferenciales en máximos

Si quiere cambiar de banco, marque 1. Si quiere cambiar su hipoteca, marque 2. Si quiere un cambio en el sistema hipotecario, marque 3 o espere... Si quiere dejar de esperar el cambio, tire la toalla

Si quiere cambiar de banco, marque 1. Si quiere cambiar su hipoteca, marque 2. Si quiere un cambio en el sistema hipotecario, marque 3 ó espere... Si quiere dejar de esperar el cambio, tire la toalla

Enero de 2008: Euríbor en el 4,498% y diferenciales entre 0,20% y 1 %. Fácilmente pagabas un 5% de intereses.

Cinco años después… Enero de 2013: Euríbor en el 0,575% y un diferencial medio del 3% para nuevas hipotecas con bancos y del 4% en cajas. También puedes chinchar un 5% de intereses.

¿Cómo puede ser que el Euríbor haya bajado del 5% al 0,5% y las hipotecas sigan costando lo mismo? Porque los diferenciales han pasado del 0,25% al 2,5% en adelante.

Para hacer realidad la famosa frase de que la banca siempre gana, han aumentado los diferenciales un 1000% en los últimos 5 años, los han multiplicado por 10.

El Euríbor nunca ha estado tan bajo ni los diferenciales tan altos, pero es causa y efecto. Con un indicador a la altura del betún, su único recurso para seguir ganando dinero ha sido disparar los diferenciales.

El interés medio que se paga ahora por una hipoteca nueva es del 4,5%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Bancos y cajas poco tienen que envidiarse: los primeros utilizan un interés medio del 4,7% y las otras nos clavan una media del 4,65%. Tanto Euríbor como diferenciales están marcando cifras históricas que nos ponen histéricos, de alegría en un caso, de impotencia en el otro.

Con las cajas de ahorros a la cabeza, todos están subiendo los diferenciales, hasta la banca on-line, que sigue siendo la más barata pero no la más idiota. Si hace unos años era fácil contratar una hipoteca por internet a Euríbor más cero coma algo, ahora la media de las hipotecas online está en Euríbor +2,5 %.

2013 es el mejor año para los que tienen préstamos firmados antes de la crisis, o durante ella pero con diferenciales decentes, y el peor año para contratar una hipoteca, salvo que de chiripa encuentres una buena o te encapriches de un piso del banco.

Es lo único que te haría la vida más barata. Aunque ha bajado el precio de la vivienda, no hay desgravación fiscal, el IVA para pisos nuevos ha subido del 4% al 10%, como mucho te prestan el 80% -salvo que sea uno de los suyos- y la eslavitud de contratar cositas ligadas a la hipoteca está más arraigada.

¿Qué será de los que firman hipotecas con diferenciales tan altos? Cuando el Euríbor suba van a flipar en technicolor. Estarán peor que ahora los de la cláusula suelo, que pasarán a pagar como si no la tuvieran, porque suelen tener diferenciales más moderados.

Los que ya parten de Euríbor + una cifra alta se van a acordar de la madre que parió a Panete. Teniendo en cuenta que la media del Euríbor desde que se creó en 1999 es del 3% y que, cuando el chiringo se recupere, puede alcanzar nuevamente esa cifra, estos mendas pagarán un 6% o 7% de intereses.

Nunca había habido Euríbor tan barato como ahora, ni diferenciales tan altos. Seguimos marcando récords, nunca vistos en la etapa del Míbor (1990-1999), antecesor del Euríbor. No sólo los pisos siguen siendo un artículo de lujo, a pesar de la caída del 30% en el precio, sino también el medio para comprarlos por las hipotecas prohibitivas que abusan de prácticas que deberían estar prohibidas.

¿Por qué los bancos no dan hipotecas ligadas al IRS?

El caso es tener bien amarraíta la ganancia

El caso es tener bien amarraíta la ganancia

Tanto dar la brasa para que se creara un nuevo tipo de interés y ahora no lo usan. Las cajas de ahorros pidieron al Banco de España un sustituto para el Euríbor cuando vieron que empezó a bajar, abaratando las hipotecas sin cláusula suelo y haciéndoles ganar menos pasta.

Papá Banco se sacó de la manga el IRS (Interest Rate Swap), que pondría las hipotecas más caras y con la misma cuota durante 5 años.

Nació a finales de 2011, es legal incluirlo en las nuevas hipotecas desde mayo de 2012 y su primer valor se dio el pasado octubre (0,971%). Sin embargo… ¡Los bancos no lo están usando! Porque se han pasado de listos y de avariciosos.

Están como la Parrala, no saben lo que quieren… O sí: ganar siempre. Con los pocos préstamos tan caros que se dan en la crisis y que van de Euríbor + 2% en adelante,  la revisión de cuotas cada 5 años sería un suicidio financiero similar al del boom inmobiliario.

Al subir tanto los diferenciales, si ya va a ser chungo que los que hayan firmado un préstamo en los últimos años lo paguen decentemente cuando el Euríbor suba por encima del 2%, ni te digo qué pasaría si hubieran ligado su hipoteca al IRS.

Mientras que el Euríbor ha cerrado enero en el 0,575%, el IRS anda por el 0,992%. Bajito pero más alto que el otro, lo suficiente para que dentro de unos años, cuando suban estos índices hipotecarios, la morosidad pasara del 3,4% actual al 11,4% e incluso al 15%.

Hasta ahora, el IRS siempre ha estado por encima del Euríbor, así que imagínate lo que molaría tener que pagar un 8% o 9% de interés si, cuando vuelva la bonanza, el IRS sube al 5%. Nos veríamos otra vez como ahora, con problemas para pagar la hipoteca y mucha gente perdiendo su casa.

A lo mejor han pensado en esto o a lo mejor no. Los bancos son así, antes se les llena el ojo que el bolsillo y, para cuando ya es tarde, han hecho cosas que les llevan y nos llevan a la ruina. Quizá por eso tampoco echan mano del IRS, ¿para qué usar un tipo de interés por debajo del 1% si tienen al 3% el IRPH (Indice de Referencia de Préstamos Hipotecarios)?

Como se firman pocas hipotecas, prefieren que éstas sean caras y les reporten los mismos beneficios que más préstamos más baratos, cuando la solución sería hacer lo contrario: dar más hipotecas, bajar los diferenciales y mantener el Euríbor. Nos guste o no, lo manipulen o no, al menos nos está dejando cuotas de hipoteca más decentes que otros de sus congéneres.

Pero como los bancos, si pecan de algo, es de ser más avaros que el que no caga por miedo a tener hambre, lo más probable es que para asegurarse de que podemos pagar hipotecas tan caras empiecen a pedirnos que nos suponga menos del 30% de nuestros ingresos.

Entonces será el momento de hacer el nido en un árbol, compitiendo con las urracas, porque un piso no se lo va a poder comprar ni el rico del pueblo.

El sistema pinto-pinto-gorgorito para darte la hipoteca

Cruza los dedos, a ver si te dan el crédito

Cruza los dedos, a ver si te dan el crédito para comprar la casa

¿Alguna vez te has preguntado cómo deciden los bancos si pagarás bien la hipoteca y en qué se basan para dártela o negártela? Ajá, pues no te estrujes más las neuronas, guárdalas para los findes, y presta atención al scoring.

¿Lo qué? El scoring, un término inglés que viene de score (puntuar) y sirve para elegir a quién se le da una hipoteca.

Llegas al banco, meten tus datos en el aparatito y éste, según tus circunstancias, te asigna una puntuación y decide si te comprarás el piso o no. Como la bola de cristal de la pitonisa Lola, con el mismo mamoneo pero más estilo, tecnología y clase.

Esto, mayormente, supone dejar tu hipoteca a la voluntad de una máquina. No sé qué es peor, si que decida un aparatejo o que decida el pendejo del banco.

Hasta hace dos días los del departamento de Riesgos del banco decidían exclusivamente. Se supone que deben estudiarte a ti y a tu situación para saber si vas a pagar o si serás un morosete.

A día de hoy, meten tu vida en la máquina y, si algo no queda claro o has pedido mucho dinero, también revisa el resultado y tu petición un maromo de los que se supone que tienen olfato para saber si pagarás o no.

Piensa que siempre se van a debatir entre los dos principales intereses del banco: dar muchas hipotecas para ganar mucho dinero, o darlas sólo a los que las pagarán, para no perder ese dinero persiguiendo morosos.

Miran que no pagues en deudas más del 30 o el 35% de tus ingresos, tu estado civil, edad e historial de pagos. En cuanto hayas dejado a deber algo te van a quitar puntos, sobre todo si figuras en uno de esos bonitos listados de morosos, aunque sea por error o por no haber cumplido un mes con la factura de la luz, el coche o el móvil.

El scoring es una máquina escupe-sentencias para que luego el banco se convierta en una máquina tragaperras por las condiciones con que se dan hoy en día. El Euríbor cerrando por los suelos y los bancos poniendo cláusulas suelo e intereses del 4% y el 5% para pillar cacho.

Por eso, cuando te dan una hipoteca, tú también te conviertes en una máquina tragaperras, porque no vas a parar de tragarte las perras que te van a dar cuando veas todo lo que tienes que pagar cada mes al banco por el piso, sobre todo intereses. Y ya si haces el cálculo global y ves cuánto pagarás al final de la vida del préstamo, te entra una perra total, la gran perra, y lo más fino que vas a llamar al banco es perro judío.

Te preguntarás por qué están usando este sistema en vez de calcular los riesgos en persona o a ojo… Pues para que no pase lo de la burbuja inmobiliaria, cuando se dieron préstamos a tontas y a locas, cuyas consecuencias estamos pagando ahora a sangre y fuego.

¡¡FELICES FIESTAS!!

Cambiar el modelo hipotecario es posible, ¿pero es probable?

Es más fácil que la luna cambie de color que los bancos cambien de política hipotecaria

Es más fácil que la luna cambie de color que los bancos cambien de política hipotecaria

Alucina: la Ley Hipotecaria que se utiliza hoy en día data de 1909.

Desde entonces las cosas han dado tantas vueltas que estamos perdidos con una ley tan antigua y que ya no representa la realidad que vivimos en los comienzos del siglo XXI.

No es que no se puedan cambiar las leyes tantas veces como se quiera, es que no se quiere cambiar la ley.

O si no, mira qué pasa con la ley de educación: Gobierno que viene y ministro que ponen ya mete las zarpas en el sistema educativo y apenas hay dos generaciones de españoles educados bajo el mismo sistema.

¿Qué habría que cambiar de esta ley o de otras para que el sistema funcionara mejor y fuera más igualitario?

Empezaríamos por quitar que las cláusulas abusivas como el suelo sean legales, y por limitar la esclavitud a la que hay que someterse para firmar un préstamo (domiciliar nómina, contratar seguros, dar masajes al director de la sucursal…).

Seguiríamos por regular mejor la dación en pago (finiquitar la hipoteca dando el piso al banco), no con un ligerísimo, tibio y cutre código de buenas prácticas que no está sirviendo para nada.

Continuaríamos por regular por ley que haya más publicidad para las subastas de pisos embargados y que los bancos se los queden por cuatro duros de su valor. Además, habría que asegurarse que dan dinero sólo a quien puede devolverlo, pero sin tacañear en el número de hipotecas.

También habría que obligar a bancos y cajas a negociar los impagos antes de echar a la gente a la calle, al menos los que hayan recibido dinero público. Tampoco estaría de más limitar los intereses que se pueden cobrar a los ciudadanos por una hipoteca, así como forzarles a ser más transparentes y a que nos expliquen qué firmamos.

Si no se quiere cambiar la Ley Hipotecaria es porque lo nuevo dejaría a las entidades financieras en una posición menos prominente que la que tienen ahora, de abuso de poder y superioridad sobre los clientes. También podría ser que cambiaran la ley para que fuera al revés, pero eso es menos probable que la resurrección de Walt Disney.

Si los políticos, todos, los de cualquier color, pensamiento y condición, no quieren cambiar la Ley Hipotecaria es porque los bancos tienen mucho poder sobre ellos. Son su fuente de financiación y a veces hasta les perdonan lo que les han prestado, aunque sean millones de euros.

En este país se rescata a las entidades financieras con la excusa de que los ahorradores tienen ahí sus depósitos y para que los bancos sigan prestando, pero luego la realidad es que los únicos que ven ese dinero son los bancos. Fíjate, el Banco Central Europeo (BCE) les presta pasta a cero interés y luego ellos sólo se dignan a negociar las hipotecas impagadas en ocasiones contadas.

En resumen, disfrutan de buenas condiciones de financiación que luego no nos trasladan a nosotros. El otro día escuché a uno de estos que van de expertos decir que en un par de años se habrá modificado la Ley Hipotecaria. Es posible, pero no lo veo muy probable si desde la calle no presionamos para hacernos oír.

Parece que día a día los movimientos contra los desahucios van ganando fuerza y terreno en los telediarios y en la opinión pública, pero todavía no la suficiente. Habrá que seguir dando la murga hasta que lo consigamos.

La pena es que se quedarán más familias en la calle y la única alternativa que les quedará será okupar la mansión abandonada y derruida de la familia Monster. De momento se paralizan los deshaucios durante dos años, pero no para todos. ¡El lunes hablaré de ello!

Más de la mitad de los pisos se compran sin hipoteca

Comprar piso, ¿una inversión redonda?

Comprar piso, ¿una inversión redonda?

Quién nos lo iba a decir… Pero asín es y asín se lo han buscado los bancos. A día de hoy, para más de la mitad (57%) de los pisos que se compran en este país no hace falta firmar una hipoteca con el banco.

Mientras que justo antes de la crisis, hace 5 años, el 70% de la gente que compraba vivienda necesitaba que el banco le diera una hipoteca, esta cantidad ha bajado al 43% en los tres primeros meses de este año, según los datos que maneja la Oficina Estadística del Notariado.

Y de esto los notarios saben tela porque para eso son los que cobran un pastizal por dar fe de que te compras un piso.

Se compran menos pisos con hipoteca porque no sólo es que odiemos a los bancos, no nos fiemos de ellos y pasemos de esclavizarnos a base de intereses abusivos durante media vida…

También es que han cerrado el grifo, tienen tantos problemas para aflojar la mosca que ahora necesitan ser rescatados y se niegan a darte un sólo céntimo si no es para que cargues con uno de los pisos que tienen embargados a particulares o promotoras inmobiliarias que no podían devolverles el préstamo.

Por si esto fuera poco, el que tiene cuatro duros no se fía de meterlos en el banco. Entre las preferentes y las obligaciones que retienen y ya veremos si devuelven, la porquería que te dan por meter el dinero en un depósito, la quiebra de muchas entidades y los problemas económicos de otras tantas, ¿quién confía en los bancos?

Ante las exigencias que además nos ponen para darnos una hipoteca, la gente ha empezado a recurrir a los ahorros propios o a lo que recolecta entre la familia. ¿De qué si no se puede comprar una vivienda, si de repente no somos ricos, más bien al contrario? Salvo que se compre para invertir y especular, como antaño.

Con esto de que los bancos ya no sueltan dinero, los prestamistas privados se están poniendo las botas. Fatal hecho porque cobran intereses aún mayores que las entidades financieras, pero para algunos parece la única salida o ni siquiera se plantean que son otros buitres con distinto pelaje.

Además, constructoras y promotoras se han visto en la obligación de financiar ellas mismas la compra de los pisos que construyen o promueven con tal de venderlos. Y es que los bancos les hacen la competencia que da gusto con tantos pisos por vender y les perjudican porque, como decía antes, sólo dan dinero para los inmuebles que ya tienen embargados, no para los de otros.

Otro factor a tener en cuenta es la caída del precio de la vivienda en toda España. Tanto los que venden pisos nuevos como de segunda mano ya no saben si dejarlos a un euro o regalarlos con tal de sacudírselos de encima más rápidamente de lo que el Rey se ha quitado a Urdangarín de la foto de familia.

En resumen, no es que no necesitemos a los bancos, es que hay que buscarse la vida para comprar un piso, y eso que ahora la hipoteca media ya no es de 150.000 € sino de casi 100.000 €. Pero es igual, aquí hay crisis en todo.

Cómo son en crisis las hipotecas de funcionarios y empleados de banca

Un banco echa una mano a sus empleados y el otro... ¡se la echa pero al cuello!

Un banco echa una mano a sus empleados y el otro... ¡se la echa pero al cuello!

No es casualidad que pensemos que los bancos se ponen tiernos con sus empleados en lo que respecta las hipotecas porque hemos tenido y seguimos teniendo pruebas de que es así, a pesar de que ahora a la banca le vienen mal dadas e incluso hay entidades intervenidas por el Estado.

¿Y por qué no?, dirán algunos. Si yo trabajo en una empresa de pañales es lógico que me ahorre los miles de pavos que cuesta tener el culito del bebé limpio y seco porque el material me lo regala la empresa.

Pues sí y no. No está mal que te beneficies de ello, pero siempre que no por eso la empresa diga luego de cara al exterior que otros no pueden tener porque está muy mal la cosa mientras tú te llevas las cajas de dos en dos.

Igual que tampoco es tolerable que digan que los pañales/hipotecas están más caros porque no hay para todos. ¡Mentira!

Es lo que venía pasando hasta ahora y lo que sigue ocurriendo, por ejemplo, en Bankia. A pesar de que les han restringido hasta el aire acondicionado, la calefacción y la limpieza, las aportaciones al plan de pensiones y los variables, a sus 21.000 empleados todavía les dan hipotecas en condiciones que ya no se ven por el mundo.

La cosa está malita en Bankia, pero sus trabajadores pueden optar a hipotecas a un interés de Euríbor + 0,30% a devolver en 40 años, algo típico de la burbuja inmobilaria, mientras que para cualquier otro mortal el préstamo hipotecario no baja de Euríbor + 2,5%, el mínimo que se ve hoy día.

Otros que están venga a protestar porque no hacen más que darles por el clánder son los funcionarios. Les quitan la paga extra, los moscosos, les igualan en bajas médicas, etc., pero en general no tienen que preocuparse si quieren una hipoteca porque como, a pesar de todo este porculeo que están sufriendo, siguen siendo empleados estables y con una nómina asegurada, los bancos los siguen viendo como buenos deudores y pagadores.

Tanto es así que más de una entidad financiera mantiene hipotecas a su alcance en una condiciones que no están al de otros. ¿Por ejemplo? Euríbor + 1,25% durante 30 años. Siguen un paso por delante de los trabajadores de la empresa privada, y es que en el país de los ciegos el tuerto es el rey.

No tienen tanta suerte y por ello están muy cabreados los empleados de Banesto, a los que su entidad les ha subido el mínimo llamado suelo que pagan por la hipoteca, quedando éste por encima del que pagan muchos clientes que no son empleados del banco. ¡Juaska! ¡Un banco que actúa como una empresa privada! Como se enteren otros bancos de que esto es posible… ¿Se acabarían los chollos para empleados de banca?

El Parlamento Europeo apoya cancelar hipotecas dando el piso al banco

Según sea tu caso, te darían luz verde u otra solución para cancelar la hipoteca entregando el piso al banco

Según sea tu caso, te darían luz verde u otra solución para cancelar la hipoteca entregando el piso al banco

La famosa dación en pago, de la que tanto se habla en España como si fuera a arreglar todos los problemas de los hipotecados para pagar al banco, también se ha debatido en el Parlamento Europeo, con sede en Bruselas.

Ha sido a petición del socialista Antolín Sánchez-Presedo, quien ha propuesto que los que no puedan seguir pagando al banco al hipoteca, siempre que no haya otra solución mejor y el banco esté de acuerdo, puedan entregar el piso a la entidad y así cancelar la deuda, sin seguir debiendo dinero como ocurre ahora.

Es lo que se llama dación en pago y ya se aplica en España en algunos casos. La fomenta el código de buenas prácticas que propuso el Gobierno de Rajoy y al que se han comprometido la mayor parte de las entidades bancarias que operan en nuestro país.

Lo malo de este código tan light es que apenas llega a un pequeño porcentaje de los hipotecados, mientras que lo que se ha votado a favor en el Parlamento Europeo es para todo el que lo necesite. Ojo, tampoco te van a dejar utilizar la dación en pago a las primeras de cambio.

Tiene lógica porque, antes que perder el piso y quedarse en la calle, cualquiera estaría dispuesto a aceptar un aplazamiento en los pagos, una rebaja en la cuota a cambio de devolver el dinero durante más tiempo, u otra solución que le permitiera seguir pagando el piso sin llegar a perderlo.

Por tanto, si esto sigue adelante, como parece, no se aplicaría para todos los casos porque no se quiere que sea una práctica generalizada. Qué más da mientras que se pueda utilizar y sirva para ayudar al que de verdad no tiene otra opción. Hay que estudiar cada caso.

Esta iniciativa, que se ha aprobado en el Parlamento Europeo con 32 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones, se tendrá que negociar con los países de la Unión Europea (UE), pero se espera que esto sea un trámite rápido y sin complicaciones.

Ahora solo hace falta que esto sea verdad y que los bancos pongan de su parte la voluntad de negociar. A ellos tampoco les interesa embargar más pisos de los que ya tienen embargados a inmobiliarias y particulares.

Esta propuesta incluye que los bancos se corten más a partir de ahora al embargar salarios, pensiones y otros ingresos para que los que tienen problemas para pagar cuenten con algo de dinero para subsistir.

Además, se incluye en una norma más amplia que quiere evitar los riesgos de dar hipotecas a quienes no pueden pagarlas, como se hizo en los años del boom inmobilario, y que en parte es lo que ha originado la crisis que sufrimos ahora.

La idea es que estemos más protegidos como consumidores, que aumenten la transparencia y la información (jeje, ojalá) y que solo se preste dinero a quien de verdad sea solvente y pueda devolverlo.

¿Cómo afectará a las hipotecas el rescate a la banca española?

Tomad y coged lo que queráis, que luego lo pagarán todos los españoles que contribuyen al sistema

Tomad y coged lo que queráis, que luego lo pagarán todos los que contribuyen al sistema

Ahora que la banca española va a ser rescatada, o dicho finamente como el Gobierno quiere hacernos creer, ahora que los bancos van a recibir un préstamo de hasta 100.000 millones de euros, cabe preguntarte si nuestro dinero y las hipotecas de los pisos donde vivimos están seguros, y si en el futuro habrá más hipotecas.

La respuesta es que, teóricamente, el dinero que tengamos en el banco está cubierto hasta 100.000 euros por el Fondo de Garantía de Depósitos, y que las hipotecas no variarán ni una pizca. Pasa como cuando Bankia se cayó hace poco y el Gobierno de Rajoy llegó con una inyección de nuestro dinero para levantarla.

Suponiendo que alguna entidad quebrara, cosa poco probable con este rescate, quien comprara las hipotecas que tiene esa entidad debe mantener las mismas condiciones que ya tenemos firmadas.

Si no quiebra, el banco o caja que nos dio la hipoteca también debe mantener dichas condiciones. Otra cosa es que nos toque pagar este rescate porque está avalado por el Gobierno, que es también quien se va a hacer cargo de pagar los intereses del préstamo, emitiendo deuda del país.

¿Y esto qué significa? Pues que España estará más endeudada para pagar los intereses del dinero que se preste a los bancos y que, si ese dinero no se devuelve, el Gobierno deberá responder por él.

¿Y quién paga en ambos casos? ¡Los que contribuimos con nuestro dinero al sostenimiento del sistema común! O sea, los pringaos de siempre, que estaremos ayudando a todos los bancos menos al Santander, el BBVA y Caixabank, los únicos que parece que se librarán de jugar al rescate.

Se supone que esta inyección económica hará que, de una puñetera vez, el dinero en España fluya más desde los bancos a las empresas y los particulares. Se supone, pues, que en el futuro debería haber más préstamos y más hipotecas, pero seguro que las entidades financieras seguirán siendo reacias a soltar la guita.

La realidad que ya conocemos y vivimos es que los bancos dan muy pocas hipotecas y las que dan son sobre todo para pisos que tienen porque fueron embargados a inmobiliarias o particulares. Esto va en la línea del último dato que ha ofrecido el Instituto Nacional de Estadística (INE): la cantidad de pisos que se compran y venden en España ha bajado un 9,9% en abril respecto al mismo mes del año pasado.

Con éste, ya van 14 meses seguidos que la compraventa de viviendas se da una toña y la tendencia es que vaya a seguir cayendo más que la delantera de Sara Montiel.

Menos mal que también ha bajado el esfuerzo económico que tenemos que hacer para comprarlos. Según el Banco de España, los que compraron piso entre enero y marzo de este año están dedicando a ello el 29,2% de sus ingresos, mientras que en 2008 teníamos que destinar el 40% de las ganacias familiares. ¡Algo es algo!

“En España las hipotecas se pagan” y cada día más caras

Juro que pagaré la hipoteca aunque tenga que romperme los sesos para inventar un sistema infalible con el que desplumar a los casinos

Juro que pagaré la hipoteca aunque tenga que romperme los sesos para inventar un sistema infalible con el que desplumar a los casinos

El ministro de Economía, Luis de Guindos, no tiene ningún reparo en afirmar públicamente con total contundencia que “en España las hipotecas se pagan”. Y yo añado: ¡Juas! Y cada día más caras.

Él se refiere a que los inversores, los mercados y todos esos seres que nos parecen oscuros y que son los que realmente controlan la economía no tienen de qué preocuparse con la banca española porque aquí los españolitos antes nos quedamos sin el abono de fúrgol que sin pagar la hipoteca.

Los impagos de hipotecas han aumentado muchísimo con la crisis y, en consecuencia, la cantidad de pisos embargados y de gente desalojada también se ha disparado hasta cifras históricas.

Aun con eso, el dinero que los particulares debemos a los bancos y no pagamos es infínitamente menor que el que deben las inmobiliarias y tampoco pagan.

Por eso el ministro dice que la morosidad de nuestras hipotecas no pasará del 2,8% y, con esta cifra, la banca no tiene de qué preocuparse y los seres oscuros que controlan la economía, tampoco.

Las constructoras y promotoras inmobiliarias son las verdaderas morosas, las que están arruinando el sistema de créditos que había en España.

Los bancos deben preocuparse por cubrirse las espaldas frente a ellas, pues para saldar sus deudas les han dado en prenda los pisos que no han terminado o que no venden, y que son los mismos que ahora intentan meternos los bancos por los ojos para darnos las pocas hipotecas que se están firmando.

Hipotecas que son caras, pero que ni se parecen a las horribles condiciones que te imponen los bancos si se te ocurre pedir prestado para comprar un piso que no lo tenga la entidad atascado en un stock que ya no sabe cómo convertir en dinero.

El ministro de Economía está súper seguro de que la mayoría de los hipotecados va a seguir pagando religiosamente las cuotas, sin tener en cuenta, que por mucho que en nuestro carácter esté ser muy cumplidores con la vivienda, antes están comer y las necesidades básicas de los hijos.

Se nos ve como paganinis, como esa fuente inagotable de recursos que explotan sin que nosotros terminemos de explotar. Pagamos nuestras hipotecas, las de las inmobiliarias, los políticos y la Niña de los Peines; todo con una encantadora sonrisa.

Con una tasa de paro cercana al 25%, subidas de impuestos y bajadas de ingresos, no nos podemos comprometer a pagar ni nosotros, así que no sé por qué el ministro se las da de que vamos a pagar. Les estaría bien empleado que hiciéramos una huelga general de pago de hipotecas, a ver si así nos toman más en serio.