
El Euríbor y nuestras hipotecas, marionetas en manos de los bancos
Tras el escándalo de que algunos bancos se hayan inventado las cifras que daban para calcular el Euríbor, por ejemplo el Barclays Bank, las autoridades europeas se han puesto firmes.
Están dispuestas a mandar a la cárcel a los banqueros que falseen información sobre los intereses que se cobran o cobrarían con otros bancos, base sobre la cual se calcula diariamente el Euríbor.
Pero el tema está yendo más lejos. Si el Euríbor es un auténtico paripé y además está muy bajo y eso nos beneficia a los hipotecados, pero perjudica a los bancos porque hace que ganen menos intereses, ¿por qué puñetas sigue existiendo?
Ni el IRS ni otros tipos de interés han ganado terreno a este tradicional indicador que se usa desde que se creó el euro.
La respuesta es simple: interesa mantenerlo para dar una falsa sensación de estabilidad económica, para que el mundo construido en torno a él no se derrumbe.
En la economía todo está interrelacionado como en una labor de punto de cruz y si el Euríbor desaparece o se sospecha que es una farsa, aunque lo sea, podemos tardar más en salir de la crisis que el Coyote en alcanzar al Correcaminos.
Con tanto alboroto, más de un banco y más de dos se han borrado del mapa, dejando de dar cifras para que se calcule el Euríbor. Esta deserción provoca mucha desconfianza en dicho indicador y por eso el Banco de España ha llamado al orden a las entidades españolas más gordas: Banco Popular, Banco Sabadell, Bankia, Santander, Caixabank y BBVA.
Les ha pedido que bajo ningún concepto abandonen el Euríbor y que sigan ofreciendo hipotecas ligadas a él. ¡Qué más da que la casa se esté quemando! Mientras que no salga el humo…
A los hipotecados nos afecta qué pase con el Euríbor y mucho, porque de ello depende cuánto vamos a pagar de cuota si es que tenemos este indicador y no contamos con cláusula suelo. Igual que nos afecta si al final los bancos hicieran lo que quieren, que es salirse de este teatrillo llamado Euríbor para constituir un nuevo indicador, más fiable e independiente.
De aquí viene también que las hipotecas estén ahora taaaan caras. Si no les dejan jugar con otra baraja, pues cambian las cartas que tienen, es decir, si el Euríbor está más bajo que la tasa de natalidad del Vaticano, lo arreglan disparando los diferenciales.
Tanto los que manejan los hilos como los bancos son unos pájaros de cuidado y están dispuestos a hacer lo que haga falta para que parezca que todo va bien, aunque no lo sea. Menos mal que por el momento, y por una vez, esto nos beneficia.